Medicinas caducadas no deben ser tiradas al drenaje, y menos depositadas en la basura, pues el derrame de estas en la tierra o en cuerpos de agua es lo que está provocando el crecimiento de los contaminantes emergentes, afirmó Raúl Ocampo Pérez docente de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP.

“La gran problemática generada por los contaminantes emergentes, se mantiene en muchas partes, pero sobre todo en el agua, pero los compuestos farmacéuticos son parte de estos contaminantes emergentes que ahora gracias a la tecnología se están detectando, pero son difíciles de desaparecer”, comentó el especialista.

Indicó que junto a un grupo de investigadores ya se trabaja en desarrollar tecnología y métodos alternos que permitan limpiar el agua, pues cada vez hay más líquido contaminado y presenta mayores concentraciones de fármacos.

Aseguró que se han analizado algunas muestras del agua contaminada y han detectado entre otras sustancias altas concentraciones de fármacos antidepresivos como la carbamazepina, medicamento que sirve para inhibir el insomnio y para controlar la epilepsia; el ibuprofeno, el diclofenaco, entre otros fármacos que están presentes contaminado el agua.

El especialista aseguró que en la UASLP desarrollan materiales nano estructurados basados en carbono, para realizar la limpieza del agua, pues se desarrollan y diseñan algunas columnas de este material y posteriormente se depositan en el agua para que con el paso de esta, se pueda purificar el vital líquido.

El doctor Raúl Ocampo apuntó que es fundamental que las plantas tratadoras de agua no solamente tengan un proceso de cloración, si no que pasen por un proceso de filtración de carbón activado para que esta quede totalmente libre de contaminantes emergentes.