Por Maura González Pérez
La inclusión es un concepto que hoy en día, debe formar parte de todas las políticas públicas, educativas y empresariales, ya que es de suma importancia lograr que todos los individuos tengan las mismas oportunidades, es garantizar y lograr, por ejemplo, que grupos marginados puedan acceder a una educación de calidad.
Como sociedad, es importante saber que hay tres tipos de inclusión, la social, la educativa y la laboral. La inclusión social es que los espacios públicos cuenten con accesos para personas con capacidades diferentes, que donde se requiera una comunicación masiva se maneje la lengua de señas.
La inclusión educativa busca superar las barreras que limitan el aprendizaje. La institución educativa debe de ser capaz de identificar las barreras que limitan el aprendizaje y proponer alternativas operadoras. Es un error considerar que el sistema escolar debe de adaptarse a los estudiantes o que se crean planteles especializados; por el contrario, el plantel escolar debe de considerar la posibilidad de que dentro de la matrícula, existan niñas y niños con alguna discapacidad. Esa es la inclusión, no excluir con planteles especializados.
En cuanto a la inclusión laboral, es establecer un modelo incluyente y que genere empleos a todos los ciudadanos, con el fin de que, independientemente de sus retos personales, cuenten con la posibilidad de ganarse su propio sustento de manera honrada.
El concepto de la inclusión es importante a la hora de pensar. La sociedad debe de entender que no todos tenemos o contamos con las mismas capacidades, debemos como sociedad ser empaticos y trabajar en el derecho a la inclusion para que desde edades tempranas se respeten los derechos en todos los sentidos.
Es importante que tanto los gobiernos de los tres niveles, la iniciativa privada y la sociedad en general esté consciente que la exclusión no sólo se remite a los aspectos economicos y educativos, sino tambien a la participación política, la vida cultural y social.