Las atenciones médicas que se proporcionan a la población adulta mayor en San Luis Potosí a lo largo de este 2019, han presentado un comportamiento significativo al registrar 193 mil consultas médicas, siendo la mayoría de ellas relacionada a tema de salud mental, degradación cognitiva y caídas o incontinencia urinaria, todas ellas dentro del apartado de Síndrome Geriátrico, indicó Mónica Liliana Rangel Martínez, titular de la Secretaría de Salud en el Estado.
En el marco del Día de los Abuelos o Día del Adulto Mayor, la funcionaria informó que actualmente la SS tiene en tratamiento por diabetes mellitus a 7 mil 971 adultos mayores y por hipertensión arterial 14 mil 337. Además en los que va del año se han realizado casi 100 mil consultas (94 mil 808) de salud mental (degradación cognitiva y alteración de memoria), 63 mil 206 por síndromes geriátricos (caídas e incontinencia urinaria), 27 mil 841 de riesgo de fractura por osteoporosis y 7 mil 771 de crecimiento prostático.
Ante esta situación, hizo un llamado para los familiares para que las personas de la tercera edad acudan regularmente a sus consultas para detección y seguimiento de patologías crónicas u otras relacionadas a temas geriátricos.
“Nosotros realizamos actividades de educación y detección sobre los padecimientos como depresión, alteración de la memoria, incontinencia urinaria, caídas, riesgo de fractura por osteoporosis, crecimiento de la próstata, priorizando cuenten con esquema vigente de vacunación contra influenza y neumococo, consultas de enfermedades crónicas como lo son la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, que es lo principal en este segmento de población”, indicó la Secretaria de Salud.
Rangel Martínez dio a conocer que la composición de la población ha cambiado en las últimas décadas derivado de los cambios demográficos, epidemiológicos, tecnológicos y de acceso a servicios de salud.
De acuerdo a estimaciones del Consejo Nacional de Población, el 9.8% de la población, actualmente es adulto mayor, es decir 1 de cada 10 personas, y para el año 2050, se espera que dicha proporción se incremente al 25%, es decir 1 de cada 4 personas, lo que representa una población objetivo en el ámbito político, familiar, social y especialmente en salud.