“México está en llamas y no se pueden apagar estas llamas con un guácala y un fuchi, se necesita agua para apagar la inseguridad”, dijo enfático el vocero de la iglesia católica Juan Jesús Priego Rivera al referirse al grado de riesgo que enfrentan los ciudadanos actualmente.
El sacerdote reconoció al mismo tiempo la acción tomada por los estudiantes de la UASLP ante el intento de secuestró de una de sus compañeras, aunque lamentó la necesidad de que sea la misma gente la que tenga que intervenir ante la falta de control de las autoridades para asumir esta responsabilidad.
“Los ciudadanos tenemos que colaborar con ellos, en ese sentido hacemos la invitación para que hagan sus denuncias, para que esto se interponga mediante un proceso judicial de tal manera que la persona que intentó hacerlo, se las vea con la justicia”, apuntó.
Respecto al anuncio que la Sedena dio en torno a su medio de respuesta ante las agresiones que los elementos puedan recibir, el vocero de la arquidiócesis dijo que esto implica una nueva etapa en el combate a la delincuencia, debido a que prácticamente era una burla lo que algunos delincuentes han hecho contra el ejército.
“Esto puede iniciar una nueva etapa en el combate a la delincuencia porque parece que no no tenían orden de defenderse y el ejército mexicano merece todo nuestro respeto, es una de las instituciones fundamentales del Estado mexicano, no lo puedes tocar ni burlarte de ella y me parece bien que quien se atreva a burlarse, a denostar hacer amagos, o agredir a un soldado, tiene derecho a recibir el mismo trato, no es ojo por ojo diente por diente, pero no se puede permitir que el delincuente pueda hacer lo que quiera contra el ejército”, concluyó.