Apenas hace unas semanas el alcalde la capital Xavier Nava Palacios pronunciaba con serio semblante y ante un atiborrado Centro de las Artes durante su Informe de Gobierno, una clara advertencia acerca de acabar con los pactos de impunidad, y de castigar aquellos actos de corrupción que fuesen encontrados. Un esbozo de este mal, que parece no ha podido ser erradicado del todo, se promueve incluso desde sus círculos más allegados como el caso del DIF Municipal de la capital potosina.
A un año de la actual administración, el sistema beneficia a círculos de familias casi completas, de aceptable posición económica, cuyos integrantes reciben más de 63 mil 500 pesos de manera mensual, distribuidos en cuatro diferentes puestos que van de asistente general, hasta coordinador administrativo tipo “A”, de acuerdo a denuncias anónimas hechas por parte del propio personal del DIF Municipal, quienes revelan que estas personas no solo ostentan sueldos bastante bien remunerados, sino que concentran un nicho de poder que permite el manejo administrativo a su antojo y el trato hostil hacia los subordinados.
Se trata de personal que presta sus servicios muy cercanos a la Presidencia del DIF, que encabeza la asistente de dirección general o secretaria de la misma María Eulalia Castro Ramírez, que de acuerdo al tabulador nominal, percibe 15 mil 312 pesos mensuales; María del Socorro Castro Ramírez, encargada de un Centro de Atención Familiar (CAF), con un sueldo mensual de 9 mil 448 pesos; Juana Castro Ramírez Ramírez quien funge como coordinadora de Planeación e Información Institucional, un área administrativa que por cierto al parecer no existía en la anterior gestión y que le permite devengar un sueldo de 20 mil 617 pesos mensuales; éstos tres primeros puestos dentro de la estructura organizacional del DIF Municipal, lo ostentan personas que son hermanas.
Aunado a esto, existe una persona responsable del área rural que recae en Andrea Urbina Castro, quien percibe mensualmente 18 mil 221 pesos y además, es hija de Juan Castro Ramírez, la coordinadora de planeación.
Los inconformes trabajadores que laboran en el DIF municipal, refieren que el abuso y la prepotencia que se ejerce desde estos cargos, han intentado ser expuestos a la presidencia del organismo, sin que al momento hayan tenido éxito debido a que simplemente no han sido escuchados, e incluso lo que ha sido considerado como rebeldía, ha sido reprimido, dado que al menos tres coordinadores, han sido cesados de sus cargos, entre ellos los relacionados con trabajo social y psicología, ante lo cual optaron por exponer la situación ante los medios de comunicación en espera de que la autoridad competente, intervenga y erradique los malos tratos al personal y sancione el nepotismo que prevalece al interior del sistema.