Al triunfo del levantamiento armado contra Victoriano Huerta en agosto de 1914, Venustiano Carranza designó a su hermano, el general Jesús Carranza, como comandante militar en el Istmo, para desarmar a lo que quedaba del ex Ejército federal y fortalecer las fuerzas revolucionarias en aquella región.
Sin embargo, en las vísperas del año nuevo, el 31 de diciembre de 1914, el futuro presidente constitucional de México, Don Venustiano Carranza, recibió la noticia de que su hermano Jesús y sus sobrinos Abelardo e Ignacio Peraldi así como todo el Estado Mayor fueron aprehendidos en el poblado de San Jerónimo, Oaxaca, por el general constitucionalista, Alfonso Santibáñez. Las condiciones que recibe Don Venustiano Carranza para la liberación de su hermano y sobrinos fueron: medio millón de pesos y medio millón de cartuchos.
Venustiano Carranza movilizó inmediatamente una columna militar para salvar la vida de Jesús. En represalia, Santibáñez ordena el fusilamiento de todos los miembros del Estado Mayor que acompañaban a Jesús Carranza; la orden es ejecutada durante la “Noche vieja”. El día primero de enero de 1915, Alfonso Santibáñez le pidió al general Jesús Carranza envíe un telegrama a su hermano Venustiano para comunicarle algunas concesiones y que retire la orden de combatirlo, de lo contrario, serian asesinados.
“Don Venustiano no cedió, estoicamente cerró su corazón a toda influencia emocional, a todo sentimentalismo. Contrajo sus nervios a todo dolor y se dispuso a esperar el desenlace fatal”, relata el general, Francisco Luis Urquizo en su libro: “Carranza, el hombre, el político, el caudillo, el patriota”
El jefe de la revolución constitucionalista decidió tomar la plaza de San Jerónimo, Oaxaca. Santibáñez huye con sus secuestrados y 150 hombres hacia la sierra de Oaxaca. Al ver que Venustiano Carranza no cedía a atender la petición de entregarle medio millón de pesos y medio millón de cartuchos, el general,Alfonso Santibáñez emite la orden de matar al general Jesús Carranza, a Abelardo Carranza y a Ignacio Peraldi, crimen que tuvo lugar el 11 de enero de 1915, a las 15:00 hrs, en la ranchería de Xambau, en Oaxaca.
“Mi deber de Primer Jefe de la Revolución me obliga a no transar con bandidos, cualesquiera que sean los sacrificios personales y las amarguras que tenga que sufrir. Si mis hijos estuvieran en el lugar de mi hermano y mis sobrinos, tendría la misma conducta, ahogando mi dolor”, expresó Venustiano Carranza.
Un mes después, los cuerpos de los familiares del jefe constitucionalista fueron recogidos y conducidos a Veracruz, donde fueron sepultados el 12 de febrero. El duelo fue presidido por Venustiano Carranza, funcionarios políticos y un numeroso público.