La población enfrentará una segunda mitad del siglo con una agricultura difícil, debido a que las ciudades han crecido, el campo se ha despoblado, aunado a la falta de inversión, crédito, innovación, dejando un campo vulnerable. “En el mundo cada vez se presentan nuevas plagas y enfermedades en las plantas, desapareciendo sistemas- producto”, detalló la doctora Guadalupe Galindo Mendoza,  coordinadora del Laboratorio Nacional de Geoprocesamiento de la Información Fitosanitaria que se localiza en la Ciacyt de la UASLP.

La especialista comentó que en la actualidad la falta de fertilizantes y procesos que son importantes y requeridos por los productores del campo en subsistencia, presentan un déficit en el sur del país, en entidades como Guerrero y Michoacán, lo cual indica que hay un panorama desalentador para el campo aunado a la sequía.

Detalló que la Organización de las Naciones Unidas está haciendo conciencia en apoyar la Agenda 2030, exhortando a cuidar y proteger a las plantas que proporcionan oxígeno y el ochenta por ciento de los alimentos para los seres humanos, y algunos forrajes.

Aseguró que la sanidad vegetal se da con el propósito de generar conciencia en los gobiernos, sociedad civil y universidades ante la alerta de focos amarillos y rojos, ya que si no se toman medidas contundentes y se hace conciencia del problema, se espera que hacia el 2030 sea un año crítico para la alimentación humana porque la falta de plaguicidas, generará pánico entre los productores que llegan a aplicar hasta setenta por ciento en plaguicidas, para la  producción del campo, lo cual a veces no es reportado al Gobierno Federal y Estatal, lo que impacta en contaminación de alimentos y suelos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó al 2020 como Año de la Sanidad Vegetal, con el firme propósito de disminuir la pobreza, apoyar la seguridad alimentaria, y crear conciencia en el cuidado de la agricultura.