El denominado “Clásico de la 57” entre el Atlético San Luis y Gallos Blancos de Querétaro, que se efectuó en el estadio Alfonso Lastras, tuvo que ser suspendido tras una serie de reyertas protagonizadas por integrantes de las barras de ambos clubes a sólo cinco mínimo del final, cuando el cuadro visitante ganaba el partido 2 goles contra cero.

El incidente se originó en el límite del área destinada a la porra del equipo visitante y la de la afición potosina en la zona llamada “Vencedor”, en donde se registraron algunas agresiones ocurridas durante el partido, como arrojarse objetos sobre la reja.

Personal de Seguridad Pública Estatal, Protección Civil municipal y estatal, así como personal de seguridad privada implementaron un operativos para establecer el orden y llevar a cabo le evacuación segura de los presentes en el estadio.

Los asistentes que se encontraban en la zona cercana a conflicto fueron evacuados, de acuerdo al protocolo, hacia el área de la cancha para evitar que salieron heridos, mientras en el sonido local se daban las instrucciones para el desalojo seguro del inmueble.

Hasta la noche del pasado domingo, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE ), desmintió que se haya registrado algún fallecimiento tras la riña.

Según cifras de la delegación de la Cruz Roja se han atendido a 20 personas con lesiones derivadas de la riña entre aficionados, ninguna de ellas fue traslada al hospital. Además de otras 33 atenciones durante el operativo dentro del estadio, algunas relacionadas con golpes en las butacas cuando inició la pelea.

De los hechos, de acuerdo a la SSPE 10 elementos policiacos resultaron con heridos que están siendo atendidas por cuerpos de emergencia; así como una persona detenida por daños a propiedad ajena.