“El mejor regalo que se les puede dar a las madres potosinas es que se termine está ola de violencia”, afirmó el vocero de la arquidiócesis de San Luis Potosí Juan Jesús Priego Rivera al señalar que los actos de ataque contra la mujer que en muchos casos terminan en feminicidios han cobrado víctimas que en ocasiones terminan en la orfandad.

El sacerdote dijo que para la iglesia católica es una bendición en estos tiempos el contar con una madre, ya que es la expresión del amor incondicional, el cual no se tiene que ganar a diferencia de los otros amores.

“En todas las parroquias las misas son por ellas, en muchas ocasiones su trabajo no es recompensado, los hijos hacemos nuestra vida y ellas están ahí siempre que lo necesitamos y como dijera alguna vez monseñor Szymanski, uma mamá difícilmente se condena por el trabajo que hace por sus hijos”, apuntó el vocero.

Apuntó que en el marco de la festividad por el 10 de mayo, las madres no exigen regalos personales sino saber que sus hijos están bien y quieren que no exista más la inseguridad ni la impunidad para quienes las agreden a ellas y a sus familias.