El hartazgo de las familias soledenses ante la falta de agua potable, llevó a que la noche del viernes, un grupo de personas bloquearan la avenida Valentín Amador y calle Cedro de la colonia Praderas del Maurel.
La desesperación de no contar con gota de agua desde hace más de 15 días, pero además sin que se enviara pipas del vital líquido, fue la causa que llevó a que alrededor de las 21:30 horas, más de 80 personas cerraran vialidades principales, en exigencia de una solución.
Argumentaron que el servicio es deficiente e irregular, pero en esta ocasión, les argumentaron que el pozo se descompuso y que se requiere cambiar el motor, “el problema es que mientras eso pasa, no hacen nada para hacernos llegar agua con pipas, en nuestras casas tenemos niños pequeños, personas enfermas”.
Algunos de los quejosos mostraron recibos al corriente de sus pagos, los traían consigo porque lo primero que “echan en cara” es que no pagamos, “la delegada Natalia viene y nos amenaza con cortarnos el agua y drenaje, pero vean, no tenemos el servicio y aun así vamos al corriente… esto es desesperante”, exclamó una de las manifestantes.
Los gritos y reclamos de exigencia persistieron hasta casi la una de la mañana, mientras la delegada Natalia Castillo dormía plácidamente o se divertía en una noche de viernes, comentaron los quejosos acostumbrados a su menosprecio, pues como es su costumbre desoyó la inquietud y no presentó en el lugar.
De la dirección general de INTERAPAS, se presentó Jesús Zarzosa de la Unidad de Atención Social, a quien le expresaron la molestia y causa del bloqueo, aunque éste se comprometió a dar solución rápida y levantaron el bloqueo, los manifestantes no quedaron muy convencidos, puesto que la delegada Natalia Castillo siempre trata con desdén y no respeta los acuerdos de la dirección general.