Las estudiantes Blanca Guerrero, Carmen Martínez e Ilse Cedillo, alumnas de la carrera de Ingeniería en Alimentos noveno semestre, de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la UASLP presentaron el proyecto “Diseño de una planta industrial para la elaboración de recubrimientos comestibles”, bajo un estudio técnico, de ingeniería de proyecto, así como un análisis financiero, y todo lo que implicaría abrir una imprenta que elaborara recubrimientos comestibles.
En entrevista, la joven Blanca Guerrero, comentó que el recubrimiento comestible es hecho a base de sábila, sobre todo, al destacar que México es uno de los principales productores de esta cactácea, pues se considera que actualmente se desaprovechan los beneficios de la misma.
Indicó: “El proyecto surgió con la necesidad de cubrir demandas de los consumidores actuales; se habla de lo biodegrabadable, de la eliminación de plásticos para reducir el impacto ambiental, y es una realidad que la mayoría de los alimentos vienen en este tipo de empaques cero amigables con el medio ambiente”.
Por tal motivo, las universitarias se dieron a la tarea de desarrollar un empaque amigable con el medio ambiente, para obtener un beneficio, ya que el producto no aporta ningún sabor u olor.
La alumna Carmen Martínez, reconoció que esto es bueno para el consumidor pues se puede emplear en cualquier situación que se necesite, “se puede utilizar en cualquier tipo de producto, cárnico, frutas o pan, en el estudio que realizamos se utilizó en carne de pollo y observamos el aumento del valor sensorial, ya que como sabemos el pollo es seco, en cambio con el recubrimiento la humedad permaneció al momento del cocimiento”.
La alumna Ilse Cedillo, mencionó que desde hace tiempo diversas empresas se dedican a la realización de fundas comestibles de colágeno, y normalmente son vistas en las salchichas, y apuntó que, al mismo tiempo ya también en algunas frutas, los recubrimientos son comestibles.
Detalló que, aunque en algunos casos el recubrimiento no genera un valor agregado, el impacto económico final no es similar al de un plástico, pues se contamina menos y se generan menos residuos por ello destacó: “El proyecto para realizar el diseño de producto llevó cuatro meses, y para llevar a cabo el diseño de la planta otros cuatro meses. Nosotros contemplamos patentar y comercializar este producto”.