La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) llamó a la población a no convertirse en “verdugos” al tomar la justicia por propia mano ante los presuntos delincuentes que son detenidos, tras el hecho que se presentó en la colonia Rivas Guillén, pues el presidente del organismo Jorge Andrés López Espinosa advirtió que estas acciones son constitutivas de un delito, especialmente cuando se priva de la vida a una persona por linchamiento.
El ombudsman señaló que los ciudadanos pueden detener al probable responsable de un delito, pero apuntó que éste debe ser puesto de inmediato ante la autoridad competente para que se le inicie un proceso, por ello lamentó que este fenómeno se esté presentando con mayor frecuencia en San Luis Potosí.
Al mismo tiempo, el titular de la CEDH llamó a los responsables de las corporaciones de seguridad a implementar las medidas de prevención y cumplir con su función, además de exhortar a la ciudadanía a confiar en el trabajo de las corporaciones y en las instancias de procuración de justicia.
Abordador en torno al video que circuló en redes sociales donde elementos policiacos de Villa de la Paz agreden física y verbalmente a un detenido, adelantó que el organismo ya formuló una denuncia ante la Fiscalía General del Estado para las investigaciones correspondientes, pues esta situación puede constituir el delito de tortura, además de que se han puesto en contacto con el presidente municipal Jorge Armando Torres Martínez, para que se inicie de inmediato un procedimiento administrativo y sea separados de sus funciones a efecto de que sean sujetos a la investigación tanto a cargo de la Fiscalía, como a nivel de la comisión interna.
López Espinosa dijo que el evento de suscitó durante el presente mes y se está tratando de localizar a la persona afectada como parte de la denuncia y se apliquen las medidas cautelares para su protección.
Ante la situación que se presentó al interior de la barandilla municipal, el ombudsman dijo que en base a la investigación habría no solamente responsabilidad de los propios elementos, sino que implicaría a quienes están a cargo de la corporación por la permisibilidad con la que se deja actuar a los policías cuando ingresan a algún detenido.