La Iglesia Católica en San Luis Potosí, lamentó los efectos negativos que está cobrando la pandemia del covid-19 entre los potosinos tras suscitarse el suicidio de una persona que al parecer presentaba cuadros depresivos a causa de la falta de ingresos, señaló el vocero Juan Jesús Priego Rivera, quien indicó que es muy importante que al interior de los hogares se ponga especial atención a este tipo de comportamientos al igual que a la violencia familiar.
“Dentro de esta pandemia está el impacto psicológico de esta nueva modalidad de vida que está afectando a las personas, ha habido suicidios o personas que presentan cuadros de mucha irritación, de mucha depresión y con situaciones que exceden la normalidad, al prevalecer la violencia. Cuando alguien ve a una persona sin cubrebocas, ya hasta lo quiere agredir, entonces tendremos que aprender a convivir con esta nueva realidad que azota al mundo y los gobiernos empiezan a abrir un poco las compuertas y eso es bueno, porque además se prevé un aumento del delito y hay que tomar las medidas pertinentes y aprendamos a vivir con este nuevo enemigo del hombre”, señaló.
Respecto a las acciones que la institución está llevando a cabo para actuar en concordancia con las disposiciones emitidas por las autoridades sanitarias, el sacerdote señaló que la Arquidiócesis ha emitido a los párrocos las instrucciones necesarias para no arriesgar a los feligreses ni a ellos mismos.
Así mismo dejó en claro que en estos momentos no está permitido llevar a cabo festejos patronales, por los que los párrocos deben tener en cuenta estas restricciones ya que también se pueden aplicar sanciones.
“Ahorita no hay justificación para hacer fiestas patronales pero es a través de los vicarios quienes supervisan estas cuestiones, pero hasta ahora el arzobispo no me ha notificado sobre sacerdotes infractores, ya tuvimos un caso de un cura afectado y que más argumento que eso y fue bastante grave, afortunadamente, ya está fuera de peligro”, señaló.
Finalmente el vocero de iglesia católica, hizo extensivo el llamado a los fieles católicos que en medio de la contingencia y posterior a la participación de alguno de los sacramentos, realizan fiestas o reuniones, que no abonan a la sana distancia, por lo que pidió posponer estos eventos sociales y evitar poner en riesgo a sus familiares más cercanos.