La Iglesia Católica en San Luis Potosí, tomó al fin la determinación de efectuar el cierre de sus templos tras acumular el fallecimiento de al menos 10 sacerdotes a causa del Covid-19, uno de ellos ocurrido apenas hace unas horas, por lo que aunado al tema del estatus epidemiológico en color rojo, también se decidió cancelar todas las misas regulares.

El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, explicó que lamentablemente se ha tenido que llegar a esta situación de tener que cerrar las iglesias de nueva cuenta, aunque reiteró que el espacio de las misas nunca ha representado un foco de contagio puesto que tal como se están realizando, todos usan cubrebocas y hay sana distancia “no es lo mismo que en un restaurante”.

Añadió, que por sensibilidad con las familias que han perdido a un familiar con Covid-19, el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero, indicó que las misas especiales para los fallecidos por este mal, si se van a oficiar pero de una manera muy restrictiva, es decir solo con los familiares más cercanos.

Hizo hincapié en qué resulta demasiado cruel para una familia no solo haber perdido a un ser querido sino que tampoco se pueden despedir de él propiamente, por lo que la iglesia tiene la obligación de coadyuvar a aliviar el dolor de estas personas y por eso a quien lo solicite si se va a oficiar la misa que requieran.