A la par de las recomendaciones para evitar la propagación del covid-19, las autoridades de salud junto a las ambientales y los ayuntamientos, deberán llevar a cabo una serie de acciones para que en el caso de los residuos sólidos urbanos, se dé un manejo cuidadosos de los desechos corporales que se generan en los domicilios, especialmente de quienes ya portan la enfermedad para aminorar los riesgos en personas que se encargan del manejo de estos desechos, como son quienes recolectan, pepenan y disponen de la basura, advirtió el profesor de la Facultad de Ingeniería y especialista en temas ambientales, Alfredo Ávila Galarza.

Explicó que los llamados Residuos Peligrosos, Biológico Infecciosos (RPBI), que se manejan no solo en los hospitales donde se dará atención a los pacientes con coronavirus, sino a quienes se encuentran en sus domicilios, no están sujetos propiamente a un manejo cuidadoso que debe ser prestado por empresas especializadas, lo que aunado a que la mayor parte de los tiraderos en el estado se encuentran a cielo abierto, existe un riesgo importante de propagación si no se toman las medidas de prevención necesarias.

“A pesar de que tenemos la norma 087 de la Secretaría de Salud y la Semarnat,  que trata sobre las medidas de cuidado y de cómo aislarlos y controlarlos, no es una norma que se aplique de manera correcta en nuestro país, por eso es muy importante la recomendación sobre todo en este tipo de residuos en casas que contienen secreciones nasales, que se metan en una bolsa de plástico muy bien cerrada y ahora que tantos las han satanizado, serán necesarias para aislar estos residuos de limpieza y aseo de las personas enfermas para que no entren en contacto con otras cuando se incorporan a la basura”, señaló.