Al cumplirse un año del fallecimiento del arzobispo emérito Arturo Antonio Szymanski Ramírez, el vocero del arzobispado Juan Jesús Priego Rivera, consideró que a sus 96 años de vida, el pastor de iglesia católica se caracterizó por mantener un acercamiento constante con los sacerdotes y la comunidad católica.
Recordó que el arzobispo de origen polaco mantuvo siempre una excelente relación con el Papa Juan Pablo Segundo, quien lo saludaba y recibía fraternalmente cada vez que tenía la oportunidad de saludarlo durante sus visitas al Vaticano.
“Un hombre muy cercano a los sacerdotes y a la gente, que a pesar de su edad y a su salud, continuaba celebrando en la basílica de Guadalupe para no perder el contacto con la comunidad y que pudo haberse refugiado para no salir, sin embargo siempre continuó dando misas y pues nuestro agradecimiento, nuestro recuerdo, nuestras oraciones y el cariño para don Arturo Szymanski”, señaló el sacerdote.
Con respecto al incidente que se presentó en el Estado de Michoacán donde un grupo de militares fueron despojados de sus armas, el vocero de la arquidiócesis potosina lamentó el mensaje simbólico que se envió a toda la nación, pues apuntó que se puede interpretar que México es un país salvaje donde no existe el respeto hacia una de las instituciones más reconocidas a la que se le colocan las manos atadas para privilegiar a los delincuentes.
“México está en manos de la delincuencia, aunque el presidente diga que fue algo prudente no haber atacado y que se portaron altura de la circunstancias, las personas que hicieron eso con ellos se pasaron, mandaron un mensaje a nuestro ejército que merece nuestro respeto y no hay derecho a humillarlo de esa manera”, señaló.
Priego Rivera dijo que debería existir una legislación que determine la actuación del ejército en este tipo de situaciones ya que es evidente que no puede hacer nada y por el contrario existen limitaciones en términos de derechos humanos que privilegian a los delincuentes por actuar o no actuar de determinada forma.