Está padre usar filtros en Snapchat para ver cómo te verías con un sexo diferente o como bebé, pero si te importa mucho la privacidad en el uso de las aplicaciones, lo siguiente revelación sobre Snapchat te debe interesar.

Varios departamentos del gigante de los medios sociales Snapchat tienen herramientas para acceder a datos confidenciales, y varios empleados han abusado de su acceso privilegiado para espiar a los usuarios, esto según ha podido saber el sitio norteamericano Motherboard, por ex empleados de la compañía.

Aunque Snap ha introducido estrictos controles de acceso a los datos del usuario y toma muy en serio la privacidad del usuario, parece ser que no es así. Sin embargo, eso no es nuevo cuando en realidad detrás de los productos que utilizamos todos los días, hay personas con acceso a datos altamente confidenciales. Pero, sin las protecciones adecuadas en su lugar, esas mismas personas pueden abusar de ella para espiar la información privada o los perfiles de los usuarios.

Una de las herramientas internas que puede acceder a los datos del usuario se llama SnapLion, de acuerdo con varias fuentes y los correos electrónicos. La herramienta se usó originalmente para recopilar información sobre los usuarios en respuesta a solicitudes como una orden judicial, dijeron dos ex empleados.

Lo grave del asunto es que no se trataría de un cuestión aislada, ya que todo parece indicar que son varios los departamentos dentro del gigante de los medios sociales que tienen herramientas que facilitan el acceso a los datos de los usuarios.

Las anteriores revelaciones vienen directamente de dos Fuentes muy relacionadas con la compañía: dos ex empleados, a los que ha tenido acceso el sitio Motherboard. Ambas fuentes describen cómo Snap tiene una serie de herramientas que permitían a los empleados acceder a los datos del usuario: información de ubicación, Snaps guardados e información personal como números de teléfono y direcciones de correo electrónico.

Además, los Snaps a los que tienen acceso con estas herramientas, según el medio norteamericano, son fotos o videos que, si no se guardan, generalmente desaparecen después de recibirse (o después de 24 horas si se publicaron en la historia de un usuario). El asunto reviste especial gravedad, por lo que habrá que esperar cómo reacciona la compañía ahora que estas herramientas han salido a la luz.